Supercomputing

Barcelona. España

El edificio, entendido como una pieza de diseño industrial depositada en medio del parque, está formalizado con una piel de vidrio serigrafiado con el código binario y protegido con lamas verticales de gran formato de aluminio brillante.

Su imagen abstracta sugiere la ligereza y pureza de un aparato electrónico que, tomando como símil los disipadores de calor y ordenadores, protegen la tecnología y permiten su actualización. Una máquina tremendamente eficiente desde el punto de vista funcional.

Se presenta como una sola pieza compuesta por tres grandes bloques: rasante, destinada a las áreas de dirección y gerencia; bajo rasante, que acoge el supercomputador; y el sótano destinado a aparcamiento.

Interiormente, se genera un recorrido del centro de acceso al supercomputador y que abre las puertas al mirador de Torre Girona.

Mostrar el edificio que acoge el Mare Nostrum desde la entrada al nuevo edificio es fundamental para incorporarlo al conjunto y a la vez lo enriquece y lo cualifica.

La arquitectura da un paso hacia atrás para ponerse al servicio de la tecnología, creando una pieza altamente eficiente donde cada una de las decisiones de diseño se torna en función de su eficacia funcional, polivalencia y eficiencia energética.

Cliente

Ferrovial

Arquitecto

BAAS S.L. Arquitectos

Año

2017